Por lo general, el trabajo en un proyecto comienza con el desarrollo de un concepto de control, en el que los elementos de control se colocan en los planos basándose en el proyecto de diseño interior y en la experiencia de ingeniería. Se selecciona un diseño preliminar de teclados y termostatos, así como las posibles funciones de los botones y las zonas de climatización.

Posteriormente, el concepto se discute con el cliente y se realizan los ajustes necesarios. Este plano también puede utilizarse como referencia para el desarrollo de la lógica de control y de las visualizaciones de la interfaz de usuario.